24 de octubre · 0 comentarios
Hola, soy Elena, soy de Madrid y llevo ya dos meses viviendo aquí en Arkansas, Estados Unidos. No me puedo creer lo rápido que está pasando el tiempo, parece que fue ayer cuando estaba en el aeropuerto, estresada porque iba a perder mi vuelo (bueno, pero eso no es de lo que vengo a hablaros hoy).
Cuando llegué, al principio todo era nuevo y obviamente me daba un poco de miedo, pero poco a poco he ido encontrando mi sitio, y la verdad que, aunque llevo poco, está siendo una experiencia increíble.

Una de las cosas de las que menos se habla cuando haces un intercambio es ir a la iglesia. Y yo tengo mucho de lo que hablar sobre este tema.
Yo voy todos los sábados por la mañana a una iglesia bastante pequeñita, pero súper familiar, allí nos conocemos todos entre todos y no solo leemos la Biblia, también hacemos actividades y cosas divertidas para sentirnos todos parte de la comunidad, como juegos, puzzles, desayunos…

Aparte de esto, los miércoles voy a una asociación de la iglesia que se llama “Pathfinders”, donde nos reunimos los pequeños y los no tan pequeños. Cada semana hacemos algo diferente: a veces preparamos comida para la gente que lo necesita y lo dejamos en las “pantry boxes” (cajas de almacén), otras veces estudiamos la biblia y otras nos preparamos a nosotros mismos para enseñarles sobre la biblia a los más peques de la iglesia. Es súper divertido, me encantan los niños pequeños y estoy disfrutando el poder comunicarme con ellos en un idioma que no es mi lengua materna.

Y este fin de semana nos fuimos los Pathfinders de camping a Oklahoma. Hicimos muchísimas actividades relacionadas con Dios, pasamos mucho tiempo juntos, hicimos hiking, jugamos al voley, aprendimos a hacer nuestro propio fuego y luego comimos nubes quemadas. Nos lo hemos pasado super bien.

Los jueves voy a un club cristiano de mi instituto llamado “Hope Dealers”. Vale, ahora mismo seguro que estaréis pensando “madre mía Elena, pero cuantas cosas relacionadas con la religión haces, ¿practicabas tanto la religión en España?”. La verdad es que no, algún domingo que otro acompañaba a mi abuela a misa y ya. Y es que yo al principio no me apunté pensando en aprender más sobre el cristianismo (porque ya tenía dos días a la semana de eso), sino por conocer a gente, pero ha terminado siendo una de las mejores decisiones.
Somos unas 15 personas y todos son muy majos. Me han acogido como si fuera una más, tanto que la semana pasada me pidieron que hiciera la “closing prayer” (oración de cierre) en español, si si, obviamente ninguno entendió nada, pero les hizo muchísima ilusión el escuchar algo distinto.

A dónde quiero llegar con todo esto, es que no hay que tener miedo a ir a la Iglesia o a asociaciones religiosas, son sitios como cualquier otro en el que te lo pasas super bien, conoces a gente nueva y de verdad que siempre siempre aprendes algo nuevo.

Ahora dejando el tema de la iglesia un poco de lado, otra cosa muy importante de mi experiencia aquí ha sido “cheer”, que para mí ha sido un sueño hecho realidad.
Desde pequeña, seguro que como alguno de vosotr@s, veía las típicas películas americanas con el High School, el autobús amarillo y las cheerleaders. Y desde ahí, desde tan pequeña, se convirtió en mi sueño. Pero la verdad es que cuando llegué no tenía muchas expectativas, porque aquí el deporte se toma muy enserio y a veces no cogen a estudiantes de intercambio. Pero cuando me dijeron que SI, la Elena bebé no se lo podía creer.

Y ahora aquí estoy, animando todos los viernes los partidos de fútbol americano y siendo la “flyer” de mi grupo. Es un deporte que cansa muchísimo aunque no lo parezca. Yo al principio creía que sólo había que estar ahí sonriendo y siendo mona, pero no, es mucho más que eso, sobre todo porque tienes que estar 3 horas de pie sin parar de bailar y saltar.

Y por último, algo que me parece súper importante: las amigas. Aquí he aprendido que las amistades no se hacen en segundos. Al principio cuesta (y mucho), pero con el tiempo van apareciendo personas con las que conectas de verdad. Para mí, lo más importante, es ir poco a poco conociendo a personas, quedarte con las que sean buenas personas y pasar tiempo con ellas.

Para terminar, quiero compartir una frase que me ha ayudado muchísimo durante esta experiencia, y lo sigue haciendo: “hazlo aunque sea con miedo, pero hazlo. Que al final, de lo único que te arrepientes es de lo que no intentas”.
– Elena Rodriguez.