logotipo interway

Clases de danza española en Idaho – Lucía.

23 de mayo · 0 comentarios

Hola soy Lucía, hace ya ocho meses que comencé esta aventura como estudiante de intercambio en Twin Falls, Idaho. Al principio no sabía exactamente qué esperar: un lugar nuevo, una cultura diferente, y muchas cosas por descubrir. Pero hoy, mirando hacia atrás, solo puedo decir que ha sido una de las experiencias más maravillosas de mi vida.

Desde el primer momento me sentí acogida. He tenido la suerte de conocer personas increíbles, hacer amigos que ya considero como parte de mi familia y formar lazos tan fuertes que sé que me acompañarán para siempre. Uno de los grandes motivos por los que he podido conectar tan profundamente con tanta gente ha sido mi participación en una clase de baile musical. Esta clase se ha convertido en uno de mis espacios favoritos, no solo porque amo bailar, sino porque me ha dado la oportunidad de compartir algo muy especial para mí: la danza española.

La danza es una parte fundamental de mi identidad, algo que llevo en el corazón gracias a mi madre, quien es profesora en el Conservatorio Superior de Danza de Alicante. Ella ha dedicado su vida a esta disciplina, y sin duda, su pasión me ha inspirado desde que era pequeña. Poder traer un pedacito de mi cultura a Idaho, mostrar nuestras raíces a través del movimiento, ha sido una experiencia profundamente enriquecedora, tanto para mí como, espero, para mis compañeros.

Hace poco, mi familia vino a visitarme durante una semana y media. Aprovechamos esa oportunidad para hacer algo realmente especial. Con la ayuda de mi padre americano —que además es profesor en mi instituto— y de mi profesora de baile, organizamos unas clases donde mi madre pudo enseñar danza española a mis compañeros.

Durante tres días, dio clases a cuatro grupos diferentes, un total de 82 alumnos. Fue una experiencia maravillosa. Ver a mis compañeros tan interesados, curiosos y entregados fue emocionante. Fue como tender un puente entre dos mundos que amo profundamente: España y Estados Unidos. Mi madre se trajo flores, mantones, sobreros y un par de castañuelas para que los alumnos pudieran experimentar lo que la danza española es realmente.

Ese proyecto no solo me llenó de orgullo, también me hizo darme cuenta de cuánto hemos crecido, mi familia y yo, a través de esta experiencia. Nunca imaginé que algo tan simple como una clase de baile pudiera unirnos a tantos niveles y crear recuerdos tan maravillosos.

Estoy infinitamente agradecida por esta etapa de mi vida. Por mi familia, que siempre me apoya y me inspira. Por mis profesores, que creen en mí. Y por mis amigos aquí en Twin Falls, que me han hecho sentir en casa, incluso estando tan lejos de la mía. Esta experiencia no termina aquí, porque lo que he vivido me acompañará para siempre.

 

– Lucía Pérez.

Busca en nuestro blog

Únete a la comunidad Interway

Suscríbete a nuestra NewsLetter

Suscribirse