4 de julio · 0 comentarios
En España, en el instituto hemos aprendido cómo jugar al béisbol e incluso hemos practicado con nuestro compañeros pero, verlo en directo desde aquí es algo mucho más emocionante.
El pasado domingo estuvimos en el estadio Arthur W. Perdue donde juega el equipo local, los Delmarva Shorebirds. Como llegamos pronto al estadio, nos regalaron un cojín para estar cómodos en el partido, ¡nos vinieron muy bien! Además, aprovechamos para ver el museo que tienen en la entrada, donde pudimos ver las primeras equipaciones que llevaban los jugadores cuando empezaban a jugar, fotos de famosos beisbolistas e incluso algunos de los antiguos asientos de los estadios.

Una vez en el estadio, justo antes del partido, sonó el himno de los Estados Unidos. Es un momento muy emocionante porque todo el mundo se levanta y canta con la mano en el pecho mientras en la pantalla grande del estadio se ve a una cantante que lidera el himno así como parte de la letra y la bandera.
El partido se jugó entre los Shorebirds y los Mudcats de Carolina. El partido estuvo interesante, con muchos momentos de entretenimiento entre cada una de las entradas del juego. Las animadoras y Sherman, la mascota del equipo, nos hicieron bailar y cantar en los asientos.

A mitad del partido nos sorprendieron invitando a cuatro de nuestros interwayers a bajar al campo y jugar a las sillas musicales mientras el resto del estadio nos veía desde la pantalla grande, ¡un momento muy emocionante! Y el ganador recibió un trofeo como recuerdo.


En definitiva, nos pareció una experiencia muy americana y, pesar de que pasamos mucho calor, mereció la pena.