30 de julio · 0 comentarios
En el campus de la UCC, donde estábamos haciendo el programa, descubrimos que hay muchas supersticiones, como que no puedes pisar hierbas en algunos sitios porque significaba que suspenderías un examen, o que frotar la nariz de la estatua de George Boole, el primer profesor de matemáticas de la UCC y parte de los fundadores del campo de las ciencias de la computación, daba buena suerte. Rematamos el día con una «Quiz night», donde hicimos un concurso de trivia sobre el campus, irlanda, y cultura pop en general.

También fuimos de excursión por la tarde a Carraghbinny Woods, una ruta natural con un bosque muy frondoso y pegado al mar. Nos hizo estar en contacto con la naturaleza y despejarnos las ideas. Volvimos pronto y nos preparamos antes de cenar, porque ¡era la última noche de discoteca en el centro de Cork! Aprovechamos para bailar muchísimo y pasarlo genial.


El viernes tuvimos nuestro último día de clases, y a la tarde fuimos a la gaol (cárcel) de Cork, donde pudimos ver como se castigaban los crímenes en el siglo XIX y qué tipo de presos había. Finalmente, después de cenar, tuvimos una graduación donde celebramos el final del programa. Después, nos dieron mucho tiempo libre por la noche para recoger nuestras habitaciones y hacer las maletas.

Y esa noche, con una odisea de apenas dormir, con taxis desde la madrugada, buses de 3 horas, y caminatas por aeropuertos de Dublín, llegamos finalmente a Madrid el sábado por la mañana. Nos despedimos de todos los compañeros y amigos con los que habíamos compartido esta aventura. ¡Ha sido un verano increíble y estamos seguros de que siempre lo recordaremos!
