16 de julio · 0 comentarios
Este verano tuve la oportunidad de vivir mi primer 4 de julio en Maryland, Estados Unidos, y la verdad que ha sido una experiencia inolvidable. Tenía bastantes ganas y estaba curiosa de saber cómo se celebraría el día de la independencia aquí. Pase el día entero con la familia de mi madre americana.
Entre las comidas y los fuegos artificiales termine pasando un día muy diferente y divertido.

Pasé el 4 de julio en casa de los abuelos,los padres de mi madre americana. Había un montón de comida, ensaladas, perritos calientes, hamburguesas…y cada uno se servía lo que quería. Comimos todos juntos en el jardín, y la verdad es que el ambiente era muy familiar y eso me encantó.
También, jugamos a un juego típico de aquí que se llama cornhole. Al principio no conseguía ganar, pero luego conseguí meter el saco varias veces y estuvo bastante bien.

También tenían una piscina bastante grande, aunque yo preferí quedarme jugando a las cartas con la familia. Es algo que solemos hacer mucho y siempre nos lo pasamos bien. Estuvimos hablando, jugando, comiendo.
Por la tarde noche fuimos a casa de una amiga española para ver fuegos artificiales. Me sorprendió que los había comprado el padre y los encendía él. Eran bonitos.
Al final, vivir el 4 de julio por primera vez en Estados Unidos fue una experiencia que me gustó mucho. No solo por todo lo que hicimos, sino por cómo se vive aquí ese día: en familia, con comida, juegos, fuegos artificiales y buen ambiente. Y sin duda me llevo un recuerdo muy bonito de ese día.
