22 de julio · 0 comentarios
Cuando nos dijeron que íbamos a ir a Saint Louis, me hizo mucha ilusión. Tenía ganas de ver la ciudad, subir al famoso arco y pasar el día con todo el grupo. Me imaginaba caminando por las calles, haciendo fotos y disfrutando de un día diferente.
Lo primero que hicimos fue subir al arco de Saint Louis. Teníamos muchas ganas, pero como llovía tanto y había niebla, no se veía casi nada, pero nos reímos porque todos intentábamos hacer fotos aunque no se viera nada. Luego fuimos a un restaurante a comer pizza y la verdad, ese rato fue muy bueno porque teníamos hambre y nos vino genial estar en un sitio resguardados de la lluvia hablando y disfrutando de la comida. Por la tarde fuimos al estadio a ver un partido de los Cardinals, estuvo divertido por el ambiente.


Aunque la lluvia cambió todos los planes, fue un día que recordaré. A veces las cosas no salen como uno quiere, pero gracias a la compañía puede disfrutar al 100 x 100 este viaje. Saint Louis fue una experiencia condicionada con la lluvia, pero con momentos especiales que me hicieron pasarlo bien.
