30 de julio · 0 comentarios
En la cultura de la inmediatez y la posesión, tener la oportunidad de explorar y sumergirse en el latir de un país es un privilegio. Durante tres semanas, nuestros estudiantes han podido empaparse y saborear la urbe por antonomasia de Canadá, Toronto. Tres semanas plagadas de primeras veces y momentos que perdurarán por siempre en sus memorias.

Toronto no es solo la ciudad más grande de Canadá, sino también el reflejo de toda la cultura canadiense; el convergir de una manera de vivir donde la hospitalidad y el respeto son los pilares fundamentales sobre los que se erige esta sociedad. Una urbe que acoge a todo el que la transita y donde nadie se siente foráneo.


Por último, y como no podía ser de otra forma, este blog ha servido y sirve de altavoz a los verdaderos protagonistas de esta aventura, nuestros interwayers. A continuación, dos reflexiones de primera mano sobre la estancia en Toronto de nuestros estudiantes Clara y Alberto.
Clara:
“Estas tres semanas en Toronto han sido una experiencia que siempre recordaremos con cariño. Desde el primer día, las host families nos hicieron sentir como en casa, dándonos un espacio seguro y acogedor donde compartir con personas de distintas culturas. Aunque el idioma fue un reto al principio, con el tiempo dejó de ser un impedimento.
Las clases de inglés nos ayudaron a soltarnos y ganar confianza, pero lo más especial fue todo lo que vivimos fuera de ellas. Cada tarde tenía su actividad: los atardeceres en Riverdale Park, las fiestas, las risas en el metro o la emoción del parque de atracciones. Momentos simples pero compartidos con personas que ahora sentimos muy cercanas.
Despedirse no es fácil, y cuesta pensar que no volveremos a ver a muchas de las personas con las que compartimos tantos recuerdos en tan poco tiempo. Sentimos tristeza, pero también una enorme gratitud. Nos vamos siendo los mismos, pero a la vez completamente diferentes, con nuevas amistades que ojalá duren más allá del viaje, y con la certeza de haber vivido algo muy bonito que se queda con nosotros para siempre”.
Alberto:
“Estás 3 semanas en Canadá han sido una de las mejores del año, a pesar de que muchos, por no decir casi todos, no nos conocíamos de nada, nos hemos hecho muy buenos amigos todos.
La experiencia multicultural de las clases con todos los estudiantes de diferentes partes del mundo con los que nos hemos hecho casi igual de amigos también ha sido genial y ayudaba a hacer las clases más amenas.
En cuanto a las actividades, las mejores eran las de días enteros y viajes largos en autobús que merecían la pena, además los días de diario por la tarde-noche salíamos a recorrer la ciudad y ver cosas por nuestra cuenta.
Las familias de acogida muy amables con nosotros.
En resumen una experiencia que se nos ha quedado corta de tiempo y que repetiría sin ninguna duda”.

