16 de julio · 0 comentarios
¡Hola! Mi nombre es Ainhoa y vivo en Barcelona. Actualmente estoy participando en un programa de 1 mes de intercambio cultural en Estados Unidos, concretamente en una pequeña ciudad llamada Hudsonville, en Michigan, donde una familia maravillosa me ha acogido con los brazos abiertos. En la casa vivimos: el padre, Adam; la madre, Sondra; sus dos hijas menores, Kara y Kate; cinco mascotas y por último, yo.
Aunque mi estancia es limitada, cada día es una oportunidad para aprender sobre la cultura estadounidense y fortalecer lazos familiares. En este artículo compartiré mis experiencias y reflexiones sobre este viaje. Desde la exploración de nuevos lugares hasta la conexión con mi familia de acogida, cada momento es una gran oportunidad para aprender.

El primer día Sondra, Kate y el sobrino de Kate me recibieron con una cálida sonrisa, durante el trayecto a casa nos fuimos conociendo. Con el paso de los días fui conociendo al resto de la familia (hermanos mayores y abuelos) y a amigos. Me han hecho sentir parte de la familia desde el principio, como una hija más.
Al llegar, puede haber un shock cultural, pero lo clave es mantener una mente abierta y adaptarse a las tradiciones locales. Compartir tus propias costumbres también es bueno, ya que ellos estarán encantados de aprender sobre ti y tu país.

En lo que llevo de programa, he tenido la oportunidad de visitar varios lugares con mi familia de acogida: hemos ido a centros comerciales, thrift stores, sports bars, celebramos el 4 de julio junto a un lago y la próxima semana iremos a un parque de atracciones.

Es normal sentir un shock de realidad al vivir en una cultura distinta, pero lo importante es no tener prejuicios y estar dispuesto a aprender y ajustarse a su vida. De esta manera podrás disfrutar plenamente de la experiencia y crear fuertes conexiones con tu familia de acogida y la comunidad local.
A través de conversaciones y actividades, estoy aprendiendo sobre los valores y tradiciones de mi familia de acogida. Además, me siento parte del grupo cuando salgo con Kara y sus amigos. Cada interacción me ayuda a mejorar mi inglés y a entender mejor la forma de vida estadounidense.

Mi experiencia en Estados Unidos está siendo muy buena. Estoy aprendiendo sobre su cultura y fortaleciendo lazos con mi familia de acogida, además de que estoy mejorando el inglés. Cada día se me hace más fácil participar en las conversaciones. La única pega es que, cuando ya lo domine por completo, tendré que volver a casa. Pero, sin duda, este verano no lo olvidaré jamás, es una experiencia que recomiendo totalmente si lo que buscas es conocer, vivir y disfrutar la cultura.