23 de julio · 0 comentarios
Hello! Soy Eneko, y me gustaría compartir con todo el que quiera dedicar un rato de sus vidas a leer como me está yendo en Dublín viviendo en una familia de acogida y habiendo ido sin apenas conocer a nadie. Sin embargo, nunca me había enfrentado a un reto tan difícil como describir miles de emociones, sentimientos, experiencias, risas, bromas, lágrimas, conversaciones y momentos inolvidables en apenas 500 palabras.


Me gustaría empezar agradeciendo a la familia que me ha tocado, Julie y Pier. Estoy muy feliz por cómo me acogieron en su casa y me hicieron parte de ella junto con Basile, Federico y Pietro. Nunca tuvieron un mal gesto cuando yo era incapaz de expresarme correctamente, y me hicieron partícipe en cada conversación. Además, a pesar de que al principio quería estar con otros alumnos españoles, creo firmemente que el hecho de convivir con estudiantes internacionales me ha permitido abrirme aún más, así como practicar mucho más el inglés, pues es nuestra lengua común; aunque bueno, ¡ahora también sé un poco más de francés e italiano!
Me gustaría dar las gracias también a todos y cada uno de mis compañeros. Puede que no seamos los mejores en inglés, pero creo que hemos hecho una piña que va a tardar en olvidarse: aquí todo se vive desde la intensidad, y creas vínculos muy fuertes y en muy poco tiempo con adolescentes de diferentes partes de Europa e incluso de edades diferentes a la tuya. Ojalá no perdamos el contacto nunca, pues ahora son una parte más de mí.


Quiero agradecer también a Paula y Lorena por haber sido las mejores mentoras durante estas semanas. No somos precisamente un grupo muy tranquilo, y ellas siempre han mostrado mucha paciencia y cariño hacia nosotros. Además, nos ayudan con todos los problemas que podamos tener, y son la combinación perfecta entre madres, amigas y mentoras.
Quiero ser capaz de recordar también nuestros viajes a la playa, los paseos por el centro de Dublín, las caminatas por el Trinity College o la National Gallery y nuestras noches de tensión en Dundrum viendo a la selección. Por supuesto, quiero también recordar siempre el precioso día de verano en Clonmacnoise o cada una de las mañanas jugando, dibujando, escuchando y tocando instrumentos. Y para terminar me gustaría añadir que volvería a repetir cada segundo de este viaje solo para volver a dormirme con la barriga doliéndome por las tardes y tardes de risas. Muchas gracias Dublín, nos volveremos a ver pronto 💚☘️
