logotipo interway

Nunca olvidaré mi verano en Blackrock College

1 de agosto · 0 comentarios

Si alguien me pidiera resumir esta experiencia en Irlanda en una sola palabra, me sería casi imposible, porque necesitaría muchas para describirla. Aun así, me quedaría con inigualable. También podría decir que ha sido impresionante, alucinante, excepcional… pero, sin duda, la palabra que mejor la define es inigualable.

¿Y por qué es inigualable? Porque me parece una experiencia que no encontrarás en ningún otro sitio, ya sea por las maravillosas instalaciones, el clima tan especial o las buenas personas que dan vida a este lugar.

Esta semana hemos tenido clases por la mañana, y han sido muy divertidas porque he conocido a gente de otros países y, además, hemos aprendido un montón de inglés. Las clases eran muy variadas: ver vídeos, jugar a juegos, hacer yoga…

Por la tarde teníamos actividades o excursiones a diferentes lugares. Esta semana fuimos a Dublín y a la Catedral de Saint Patrick; ambos lugares son preciosos y espectaculares. También hicimos actividades como juegos, deportes o talleres STEAM.

Después de cenar, de 8 a 10 de la noche, había actividades nocturnas que variaban cada día. Los miércoles y domingos teníamos disco night, pero también otras actividades como “la bomba”, ver una película o juegos para conocernos mejor.

Los horarios de las comidas son muy diferentes a los de España: desayunamos a las 8, comemos a las 12:30 y cenamos a las 17:30, pero te acostumbras rápido. Además, algunas veces salíamos para comprar algo por si nos daba hambre por la noche.

El clima es muy distinto al de España. Aquí puede estar soleado y, de repente, ponerse a llover, así que recomiendo llevar un chubasquero y un paraguas en la maleta.

El día del vuelo todos estábamos algo tímidos, pero poco a poco empezamos a hablar y a conocernos, creando un ambiente genial entre las compañeras de viaje. Sé que ese día estábamos todos cansados, y por eso nos trataron muy bien y nos dejaron descansar bastante tiempo.

La residencia es muy acogedora, al igual que el personal. Las habitaciones pueden ser de 4 o de 2 personas.

El fin de semana es diferente porque estamos fuera todo el día, de 9 a 5, en excursiones. El sábado fuimos a Kilkenny, una ciudad preciosa y perfecta si te gusta ir de compras. El domingo visitamos dos lugares: primero “Wicklow Gaol”, un sitio con mucha historia trágica, y después “Glendalough Monastic Site”, rodeado de naturaleza y muy tranquilo, un lugar ideal para admirar una parte de la historia de Irlanda. Para las excursiones nos daban un pack lunch con un bocadillo, una manzana, unas patatas fritas y una barrita de chocolate.

Nuestra monitora, Sara, ha sido muy amable con nosotros, siempre apoyándonos y ayudándonos en todo. Además, gracias al grupo de WhatsApp que ella creó para mantenernos informados, hemos podido seguir bien el ritmo de todas las actividades.

He creado recuerdos preciosos y he hecho muy buenas amigas y amigos de distintas partes del mundo. Es una experiencia que recomendaría a todo el mundo y que espero que disfruten tanto como yo, porque es algo que no se puede explicar con palabras. Termino con una promesa: “nunca olvidaré mi verano en Blackrock College”.

-Lola

Busca en nuestro blog

Únete a la comunidad Interway

Suscríbete a nuestra NewsLetter

Suscribirse