24 de julio · 0 comentarios
Este mes en el programa de St Louis está siendo espectacular, pero especialmente esta semana ha sido lo mejor, he vivido grandes experiencias que nunca olvidaré. El viaje a Chicago fue increíble, me lo pasé mejor que nunca y luego para añadir la guinda al fin de semana después, fui con mi familia a su casa del lago a pasar el fin de semana.
La experiencia en lago casa del lago fue increíble, el conjunto de las actividades acuáticas con la buena compañía fue genial. Me animé a hacer tubing (¡qué emoción ser arrastrada por una lancha a toda velocidad!), intenté surfear sobre el agua y lo di todo aunque al principio me caía todo el rato. También conocí a muchos amigos y familiares de la familia anfitriona, con quienes compartimos comidas, fuegos artificiales y tardes de conversación. Fueron días realmente especiales, llenos de conexión y alegría, en un entorno que parecía sacado de una película americana.

Y por si eso no fuera suficiente, el viaje a Chicago con el grupo de españoles fue espectacular. La ciudad merece totalmente la pena visitarla (incluso más con buena compañía). Vimos todos los sitios típicos: la Torre Willis, the bean, el Navy Pier… y, por supuesto, probamos la pizza estilo Chicago, que estaba simplemente espectacular. Pero lo que realmente me robó el corazón fue ver el amanecer y el atardecer. Esa luz dorada reflejándose en el lago Michigan o en los rascacielos era algo mágico, difícil de describir con palabras. Creo que es una vista que nunca olvidaré.

Además, fue un viaje lleno de complicidad y buen humor. El ambiente entre todos era genial, lo que hacía que cualquier situación fuera divertida siempre. Incluso algunas nos compramos una camiseta a juego de “I ❤️ Chicago», y la verdad es que ahora cada vez que la veo me saca una sonrisa.


Está semana ha sido memorable y sería difícil superarla la verdad. En general se que este mes va a ser algo que nunca olvidaré, me lo he pasado genial, y a parte de aprender inglés he creado recuerdos y amistades que me acompañarán siempre. La calidez de la familia americana, la energía del lago, la belleza de Chicago al amanecer… todo ha sido simplemente perfecto.