23 de julio · 0 comentarios
Tras una semana inicial cargada de emociones y descubrimientos, nuestros 26 estudiantes han arrancado la segunda semana en Hurstpierpoint con más ganas que nunca. Diego y Mónica, los monitores del grupo, han sido testigos de cómo las amistades se fortalecen, el inglés fluye con más naturalidad y la ilusión por vivir nuevas experiencias sigue creciendo día a día.
Las mañanas continúan con clases dinámicas donde la participación en grupo, las presentaciones orales y los debates están ayudando a todos a soltarse y ganar confianza. Más allá de los libros, las aulas se han convertido en un espacio de intercambio cultural donde los estudiantes aprenden tanto del idioma como de sus compañeros internacionales.

Las actividades de la tarde han mantenido su ritmo vibrante: deportes al aire libre, danza, música y talleres artísticos. Muchos alumnos han probado cosas por primera vez, como hacer cerámica o crear pulseras a mano. Estas experiencias les han permitido expresarse de forma diferente y descubrir talentos que no sabían que tenían.

El viernes visitamos el castillo de Arundel, una joya medieval impresionante rodeada de naturaleza. Los estudiantes recorrieron sus majestuosos salones, subieron a las torres y disfrutaron de los jardines. Fue como viajar en el tiempo y conocer de cerca la historia británica.

El domingo, la excursión nos llevó a Oxford, una ciudad que rezuma historia y conocimiento. Paseamos por sus famosos colleges, vimos rincones donde se grabaron películas como Harry Potter y hubo tiempo libre para disfrutar de sus calles llenas de encanto. Un día completo y lleno de descubrimientos.

El sábado por la noche se celebró un concurso de talentos que resultó ser uno de los momentos más especiales de la semana. La mayoría de los españoles se animaron a participar con actuaciones de guitarra, piano, batería, canto y baile. Fue emocionante ver cómo se apoyaban entre ellos, cómo compartían su arte con entusiasmo y cómo brillaban en el escenario. Sin duda, una noche inolvidable.
Esta semana también ha estado marcada por la emoción de las despedidas. Parte del grupo regresa ya a casa, y no podemos evitar sentir un nudo en la garganta. Han sido días intensos, de convivencia y risas, y nos va a dar mucha pena verles marchar. Ha sido un grupazo espectacular, y no lo decimos solo nosotros: los profesores y el staff de Hurst no paran de comentar lo educados, participativos y sociables que han sido. ¡Orgullo absoluto!
