23 de julio · 0 comentarios
Me llamo Siria, he sido monitora en Boston este verano, y en este blog voy a contar de forma resumida como ha sido mi experiencia y mi estreno como monitora fuera de Europa. Me encanta viajar por lo que siempre resalto mucho el tema de estar fuera de Europa, ya que como persona que ha estado en varios países del viejo continente e incluso ha vivido en alguno de ellos durante meses, creo que la experiencia es completamente distinta. Y en realidad todo empieza con la comparación de las horas de vuelo que tienes que tomar para llegar al otro lado del Atlántico, nada más y nada menos que 8 horas de vuelo solo para la costa este, que es la que más cerca nos queda de España, y 6 horas menos de diferencia horaria. Se plantea a reto de primeras como bien se puede ver.
Una de las cosas que más me ha sorprendido y que sigue dejándome anonadada es la gente, cómo son, cómo se comportan… y es que es verdad que el grupo de padres que se crea para recibir a los estudiantes es magnífico, pero aun así las personas que te encuentras por la calle no suelen ser distintas. Todo el mundo parece super educado y amable. Sin embargo, si que pienso que tienen unos valores y una forma de ser que destaca los modales.
Otra de las cosas que más destaco es el eterno sentimiento de que ya lo has visto todo antes. La realidad es que muchas cosas de las que observas nada más llegar las has visto antes en películas, por lo que te pasas un mes viviendo literalmente dentro de una película, con cada casa que ves, cada bus escolar, cada ciudad… No obstante, como todo lo que aparece en las películas, te hace mucha más ilusión poder verlo en persona y como es normal impacta mucho más cuando estás delante de ese edificio que aparecía en tu serie favorita. Es un sentimiento que siendo sincera no puedo definir, pero personalmente cada vez que me monto en el coche para ir a algún sitio no puedo evitar ir mirando por la ventana.
En mi caso esta vivencia ya ha sido como monitora, pero en el momento en el que tenga hijos no dudaré en darle la oportunidad de aprender y ver todo esto antes, como es el caso de nuestros estudiantes que vienen como adolescentes, ya que no hay nada que enseñe más en la vida que la propia experiencia.
