14 de julio · 0 comentarios
Durante estas semanas, hemos podido descubrir y disfrutar muchas de las maravillas de la ciudad de Bath.
Nuestra experiencia ha sido posible gracias a dos aspectos esenciales, que en este caso han sido nuestras familias y las clases semanales. Las familias han sido imprescindibles, desde el primer día, nos han ayudado y permitido hacer muchas de las actividades. Hemos podido convivir y conocer mucha de su cultura. Quizás, nos costó adaptarnos por el cambio de hora, la comida… Pero finalmente nos acostumbramos y conseguimos disfrutar al máximo.

Otra de las razones por las que quisimos realizar este viaje, fue para aumentar nuestro aprendizaje de inglés. Cada semana estaba compuesta por 15h de clases en total. Nos dividieron por nivel y edad, y cada clase tenía una temática diferente que junto a algunos proyectos, salidas y juegos, pudimos aprender mucho más inglés de una manera amena e interesante.
Otro tema para hablar sería las actividades y las excursiones, las cuales han sido bastante divertidas y de muchos tipos. Como por ejemplo los «Baños Romanos». El viernes de la primera semana lo visitamos y nuestro tour fue tan bueno como esperábamos. Otra actividad fue el Murder Mistery, donde teníamos que resolver un asesinato mientras íbamos por la ciudad y nos aprendíamos posibles rutas para saber ubicarnos mejor.

Aparte de estas hemos hecho muchas más pero creo que esas son las más recalcables. Luego, obviamente también hemos ido a Londres y Oxford, los cuales han sido, en mi opinión, una maravilla. En Londres hemos visitado sitios tan famosos como el Big Ben o el London Eye, mientras que en Oxford hemos podido visitar partes de la famosa universidad y ver lugares donde se rodaron escenas de la mítica saga de Harry Potter. En conclusión, este viaje nunca lo vamos a olvidar, eso seguro, y salimos de Bath con muchas ganas de volver y poder reencontrarnos con los amigos que hemos hecho durante este viaje alguna vez.


