14 de julio · 0 comentarios
¡Hola a todos!
Ya llevamos unos días en Irlanda, en el campamento multiaventura, y la verdad es que está siendo una experiencia increíble. Nos estamos quedando con familias de acogida en el condado de Donegal, una zona costera con mucho surf. Todo es verde, llueve mucho (aunque no ha salido el sol estos últimos días), y la gente es súper amable. Además, estamos todo el día haciendo actividades y conociendo sitios nuevos, así que no hay tiempo para aburrirse
Una de las cosas más guays que hemos hecho hasta ahora han sido las clases de surf y paddle surf. El primer día llovía y el agua estaba congelada. Pero tranquilos, que nos dan neoprenos y eso ayuda bastante. En inglés, por cierto, se dice wetsuit.
Las clases han sido en una playa con unas olas bastante decentes, aunque algunos de nosotros ya teníamos experiencia y queríamos olas más grandes. Seguro que la semana que viene mejoran. El paddle surf es más tranquilo, pero igual de divertido, sobre todo cuando vas con amigos y acabas empujándoos al agua todo el rato.

Eso sí, hubo un momento un poco yikes: había medusas en el agua. Algunas eran pequeñitas y otras no tanto. Nos dijeron que no eran peligrosas, pero aun así daba un poco de cosa nadar cerca de ellas. Por suerte, nadie tuvo problemas. Y lo mejor de todo es que ese día… ¡salió el sol! Aquí eso es como un milagro, así que todos estábamos súper felices y aprovechamos para estar más rato en la playa.
Y por si eso fuera poco, también hicimos saltos desde lo alto del muelle. Daba un poco de vértigo al principio, pero ver a todos nuestros compañeros lanzarse nos animó. Subías por una escalera como la de las piscinas y desde allí te tirabas al agua. La sensación era brutal. Repetimos varias veces porque la adrenalina es adictiva.
En resumen, Irlanda está siendo una aventura inolvidable. Cada día pasa algo nuevo, hacemos actividades súper chulas y, aunque echamos un poco de menos la comida de casa, esto está valiendo muchísimo la pena.
¡Ya os contaremos más pronto!

