24 de julio · 0 comentarios
¡Hola a todos! Soy una de las participantes del programa de verano en Maryland y esta semana ha sido, sin duda, una de las más intensas y emocionantes desde que llegué. Desde hacer pulseras y plantar flores, hasta ver fuegos artificiales impresionantes, ir de compras, visitar Baltimore y vivir una tormenta en plena vuelta a casa… ¡ha sido una auténtica montaña rusa de experiencias! Si quieres saber cómo se vive el 4th of July en EE. UU. desde los ojos de una adolescente, ¡sigue leyendo!
El día empezó con clase, como siempre, pero esta vez hicimos algo diferente: creamos pulseras temáticas del 4 de julio y ayudamos a plantar flores como agradecimiento por dejarnos usar el local. Fue muy bonito. Luego, mi host family y yo fuimos a comer a McDonald’s y después… ¡por fin visité el supermercado Target! Tenía muchísimas ganas. Me encantó: es enorme y puedes encontrar de todo, desde ropa hasta comida. Por la noche cenamos en casa y tuvimos uno de mis planes favoritos: ver una peli (elegimos Mamma Mia! Here We Go Again) mientras nos hacíamos las uñas. ¡Fue genial!

Como no había clase, nos levantamos un poco más tarde y pasamos la mañana en la piscina jugando todos juntos. Por la tarde, fuimos a Mount Airy a ver los fuegos artificiales. Me encontré con varias amigas, entre ellas Júlia, y nos fuimos a dar una vuelta por los food trucks. Probamos comida riquísima. Mientras esperábamos que oscureciera, jugamos al vóley y al fútbol. Por fin empezaron los fuegos (¡duraron 20 minutos!), me parecieron impresionantes. Al acabar, salimos como pudimos del recinto y directos a casa, agotados.
¡Por fin llegó el 4 de julio! Me vestí con una camiseta que me regaló mi host mum y nos fuimos a Virginia a visitar a unos amigos suyos de toda la vida. Pasamos allí toda la tarde jugando, comiendo pizza y charlando. Por la noche, fuimos todos juntos a ver los fuegos artificiales. Había muchísima gente y el ambiente era increíble. Me encantó vivir una celebración tan importante para ellos.


Por la mañana fuimos de compras: Five Below, Sephora… y cómo no, parada en Starbucks. Luego nos preparamos para ir a una fiesta familiar de la hermanastra de mi host mum. Me trataron como una más, estuve jugando con niños, comiendo un montón… y ¡lanzaron fuegos artificiales desde el garaje! Fue alucinante, duraron como 10 minutos.

Después de tantos días intensos, el domingo fue muy tranquilo. Nos quedamos en casa, viendo pelis, jugando a Mario Kart y descansando. ¡Justo lo que necesitaba para recargar pilas!
Este día me hacía muchísima ilusión porque íbamos a visitar Annapolis y, sobre todo, ¡un centro comercial! Pasé todo el día con mis amigos Júlia y Joan y entramos en un montón de tiendas. También comimos algo juntos hasta que nos cansamos y volvimos con el grupo. Por la tarde, en casa, jugamos con unas piezas de diamantes (una de mis cosas favoritas), cenamos y me fui a dormir feliz.
En vez de clase, fuimos a una granja donde aprendimos sobre trabajo en equipo, comunicación… ¡y hasta hicimos pan, mantequilla y mermelada casera! Fue súper distinto a lo de siempre, pero me encantó. Por la tarde, jugamos a softball (es como béisbol, pero más relajado). Luego volvimos a casa con nuestras familias para pasar una tarde tranquila.

Este día fue una locura. Por la mañana preparamos un cartel sobre las tradiciones españolas para enseñárselo a nuestras familias. Después, fuimos a Baltimore, visitamos un museo y paramos en Starbucks y McDonald’s. Íbamos a ver un partido de los Orioles en el estadio, ¡pero lo cancelaron por una tormenta eléctrica! Al volver a Mount Airy, nos encontramos con calles completamente inundadas. Conseguimos llegar a casa, y como no se podía salir, pasamos la noche jugando a Mario Kart. ¡Vaya día!

Esta semana ha sido increíble. He vivido mi primer 4th of July, he hecho nuevos amigos, visitado lugares nuevos y aprendido muchísimo. Pero, sobre todo, me estoy llevando recuerdos que no voy a olvidar nunca. ¡Ojalá la aventura no se acabara nunca!