14 de julio · 0 comentarios
Llegué hace una semana a Jefferson City, Missouri, como parte de un programa de intercambio, y aunque al principio estaba un poco nerviosa, ya me estoy acostumbrando. Estoy viviendo con una familia que tiene dos hijos: Lyla, de 18 años, y Eric, de 12. Son amables, cada uno a su manera, y me han hecho sentir bienvenida desde que llegué.
La casa es tranquila y el ambiente en general es bastante relajado. Hemos pasado tiempo juntos en casa, viendo películas, jugando algún juego y simplemente charlando. Nada muy intenso, pero se siente bien no estar sola en un lugar nuevo.
Lo más destacado de la semana fue el 4 de julio. Fuimos al Capitolio para ver los fuegos artificiales y, aunque había muchísima gente, estuvo bastante bien. El espectáculo fue largo, con luces de todos los colores y música de fondo. Nunca había visto una celebración así, así que fue interesante vivirlo en persona.


Más allá de eso, la semana ha sido bastante tranquila. He estado intentando adaptarme al ritmo de vida, al idioma y a la rutina con la familia. Hay momentos en los que extraño casa, pero también hay otros en los que me doy cuenta de que esta experiencia merece mucho la pena.
