5 de julio · 0 comentarios
Here we are!
Tras un largo viaje, por fin estamos con nuestras familias de acogida y disfrutando de la naturaleza y cultura americana.
El viaje hasta estas tierras no ha estado exento de anécdotas. En el aeropuerto de Madrid nos encontramos con un pequeño contratiempo: el tren que nos conectaba con la terminal de nuestro vuelo no funcionaba. No hay mal que por bien no venga, ya que mientras esperábamos a que solucionaran el problema pudimos conocer al grupo de St. Louis. Cuando por fin llegamos a la terminal, tuvimos que hacer un poco de cardio para llegar a la puerta. Nos vino bien estirar las piernas antes del largo vuelo.

Una vez llegamos al aeropuerto de Philadelphia, amenizamos la espera jugando a cartas y conociéndonos mejor.
Finalmente llegamos a Portland, cenamos pizza en el hotel y nos fuimos rápidamente a dormir porque estábamos agotados después de los dos vuelos.


Las familias nos dieron una muy buena bienvenida. Nos sorprendieron con globos y carteles. ¡Desde aquí les damos las gracias!

Después de varios días, hemos podido descansar y acostumbrarnos al cambio horario. Muchos de nosotros hemos empezado nuestra aventura por todo lo alto, ya que hemos podido ir a hacer senderismo por las montañas de Bend, bajar el río Dechutes con flotadores y aprender a cuidar de los animales de nuestras familias.
También hemos tenido tiempo para juntarnos en uno de los muchos parques de esta pequeña ciudad, Bend, y tomar un helado junto a las familias. Fue muy divertido poder jugar a fútbol con nuestros host brothers and sisters.

Han sido unos primeros 5 días muy intensos, ¡y esto no ha hecho nada más que empezar!