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Marta: mi gran sueño

10 de junio · 0 comentarios

Marta es una de nuestras estudiantes Top Student. Queremos que sepáis un poco más sobre su aventura americana.

Si soy sincera, en ningún momento pensé que podía llegar a este punto: ¡ser una de las 5 finalistas para el top Student!.

Esto me lleva a una noche de verano, dos años atrás, cuando entre el calor, sin clases, a punto de empezar mi último año de la Eso y con ganas de comerme la vida, vi ese post de Interway de los 5 finalistas de ese año. ¿Cómo se deben sentir en este momento los finalistas? Pensé. Y como no, stalkee todos y cada uno de sus perfiles e hice ver que yo era el jurado.

  • “Pues la verdad es que ella debería ser la ganadora porque…” – bromeaba en mi mente.

Se dice que todo es posible, ¿verdad? Pues bien, estamos en 2021 y soy una de las finalistas.

¡Piel de gallina!

Desde del principio, cuando me embarqué en esta aventura, tenía claro que iba a hacer lo mismo que esos tres estudiantes de Interway que me aconsejaron, me ayudaron, me explicaron y se sinceraron cuando tenía mis dudas.

¿Por qué creo que debo ser la top Student de este año?

Pues porqué durante todo el año, he estado hablando con futuras estudiantes de intercambio de Interway por mensajes directos de Instagram hasta video llamadas con los padres para convencerlos de lo que me ha aportado cada decisión que he tomado, así pues, explicando las realidades desde mi punto de vista como el de mis padres, hacerles confiar y embarcarse como hice yo. Les he contado que mi sueño se hizo realidad gracias a Interway que dio confianza a mis padres y los tranquilizó asegurándoles que, aunque estuviera lejos no estaría sola, siempre tendría a un tutor que velaría por mí.

A más, les he contado mi estancia en Estados Unidos, más concretamente, de las aportaciones que he hecho tanto a mi familia como a la comunidad y al colegio. Hay muchísimas y cada una inolvidable, no os las contaré todas, pero sí algunas:

Para empezar, he aportado mucha tradición y cultura catalana, poco conocida en las tierras americanas: En Navidad, enseñé la tradición del “Caga Tió” en casa con mi familia y en la iglesia de mi pueblo. Nunca habían oído hablar de esta tradición, así fue una experiencia nueva para ambas partes. Para Sant Jordi, les regalé, como es tradición, una rosa hecha a mano a las mujeres de mi casa y les conté la leyenda de Sant Jordi, como un caballero rescató a la princesa de las garras de un dragón, matándolo con su lanza y cómo de su sangre salieron rosas rojas.

Para continuar, lo que he aportado a mi colegio es mi ayuda en las clases de español. Mi instituto es grande, y desgraciadamente por el tema Covid, los eventos, fiestas,… los disminuyeron, y solo pude ayudar en las clases de español. En mi “Schedule” una de mis clases era seminar, una clase de hora y media donde puedes aprovechar para hacer deberes o pedir ayuda a los profesores. Pues en esa hora, la profesora de español de mi instituto, me invitaba siempre a ayudar a sus alumnos con el español, de adolescente a adolescente, a veces me pasaba la clase contestando preguntas sobre España.

Para finalizar, les contaba como esta experiencia me ha hecho crecer, ser más independiente, valorar más todo el esfuerzo que mis padres han hecho por mí y, sobre todo, todos los logros que he conseguido yo sola:

  • Estar numerosas veces en el diario de mi pueblo, como estudiante de intercambio y probando nuevos deportes, pues éstos son extremadamente importantes en Estados Unidos, así que en cada temporada probé uno diferente al otro, les fascino.
  • Pescar un pez en mi primera semana en Estados Unidos.
  • Visitar la increíble ciudad de Chicago con mis mejores amigas.
  • Ver el estado de Michigan desde las alturas con el helicóptero de mi prima segunda de acogida.
  • Poder hacer de matrona de los nuevos cachorros de la casa.
  • Formar parte del “Varsity team” de bolos del instituto ayudando a conseguir puntos para la competición regional.
  • Estar colgada en las fotos de las paredes de las casas de mi familia, como uno más de ellos.
  • Aguantar 30 horas en coche de camino a Florida para Spring Break a visitar los abuelos.
  • Poder escribir mi nombre en los sótanos del instituto en la última obra de teatro en la que participé, …

 

Recordar todos los logros que han marcado esta experiencia, me hace caer algunas lágrimas, pero son lágrimas de felicidad porque todo lo que he vivido y experimentado me han llenado como persona.

He de reconocer que he pasado por todas las fases que Interway avisa en sus charlas. Pero ni en el peor de los momentos me arrepentí del camino que tomé.

Aconsejo a los futuros exchanges students que, si quieren hacerlo que lo hagan, no se arrepentirán. Es una experiencia inolvidable.  Han de poner de su parte, abrirse para conocer otra cultura, otras personas, otras maneras de hacer las cosas…  pero al final comprobarán que todos al fin y al cabo somos iguales, harán amigos del país anfitrión, pero conocerán también otros estudiantes de otros países que se convertirán, unos y otros, en amigos para siempre.

En todo este tiempo ha habido retos, por supuesto que sí. Retos que los he tenido que superar yo sola, con o sin el soporte de las personas que ahora son mi segunda familia para siempre. Retos como empezar todo de 0 otra vez, adaptarme al idioma,… Pero el reto más difícil ahora mismo es: decir adiós.

Puedo decir que he sido, soy y seré una abanderada de Interway.

 

 

 

 

 

 

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